¿Mayor fuerza física o mental?

Al iniciar mi camino en este estilo de vida, al menos en un principio note que lo que me distinguía de los demás no era la fuerza física, si no la fuerza mental..

Sin duda tanto la fuerza mental como la disciplina creo que es de los talentos que Dios me ha dado porque no hay tanto como una historia previa de la razón por la que tuviera la capacidad de dominar lo anteriormente mencionado.

Como les comentaba, en poco tiempo note que lo que me empezaba a distinguir de los demás tanto en acciones como en resultados era mi fuerza mental, les doy algunos ejemplos:
En un inicio éramos muchos amigos y yo, mas las personas en general, que nos apuntamos al gym muy motivados de querer mejorar físicamente, en otras palabras, de ponernos mamados.., sin embargo, me daba cuenta como al pasar el tiempo mis amigos así como en general éramos cada vez menos en el gimnasio, yo no lo comprendía porque en un inicio vi en ellos tanta motivación y ganas por lograr un objetivo, así fue hasta quedarme prácticamente solo en el gym.
Otro ejemplo es que la mayoría de las personas iban de lunes a jueves u incluso menos, yo tampoco esto no lo entendía, en mi mente era por lo menos cumplir la semana de lunes a viernes que eran los días que asistíamos a la Preparatoria, pero al llegar el viernes en gym se quedaba solo y mis amigos ni la pensaban para ya iré a descansar o bien a un plan social. En mi caso nadie me obligaba a quedarme, muchas veces ya me sentía muy cansado por el transcurso de toda la semana y no tenia ganas, pero mi mente simplemente me decía que no fuera tibio y que no es negociable el quedarme o no, me decía que hay que poner el trabajo hasta el final si o si independientemente de como me sienta.

Mi fuerza mental estaba jugando muy a mi favor y los resultados comenzaban a ser evidentes, fue la primera vez que note como la disciplina, en si el hacer las cosas aunque no tengas ganas de hacerlas, trae sus grandes beneficios y resultados.

Sin embargo, por alguna razón, yo creo que porque se hizo muy de costumbre o como en automático, mi fuerza mental empezó a disminuir y por ende tuvo que haber un mayor gasto de energía en la fuerza física, comenzó a ser más difícil y a predominar dicha fuerza física ya que mi fuerza mental no era la misma, iba al gimnasio ya no por disciplina si no por orgullo de no faltar y no es lo mismo..

Con el tiempo mejoro, lo ideal es utilizar ambas en la máxima intensidad posible, la fuerza física alimenta a la mental y la fuerza mental alimenta a la física, ambas se alimentan y trabajan en sincronía.
Sin embargo, ya pasando 5 años en este estilo de vida de ir prácticamente todos los días al gimnasio, alimentándome bien, hábitos y demás.., mi cuerpo y mi mente ya había ocasiones en las que me sentía muy cansado y no sabia si continuar, no sabia si podría tener este estilo de vida el resto de mi vida, comenzaba a dudar y cuando estaba a punto de abandonar, de decir hasta aquí, llego otra fuerza a mi vida, que fue la fuerza espiritual, dicha fuerza fue la que hizo que permaneciera y la que hizo que tenga la mentalidad y sobretodo el propósito de permanecer por siempre no por mi, si no para los demás, para ayudarles/guiarles hacia su mejor versión en todos los sentidos.

En otra publicación escribiré más sobre la fuerza espiritual..

En conclusión la fuerza física y la mental son igual de importantes, si tuviera que ser muy minucioso, diría que es más importante la mental, pero si no tienes la salud física no serviría de nada, lo mismo al revés, ambas se alimentan entre si, y son sumamente claves trabajarlas para llegar a tu mejor versión, pero te aseguro que llegará un momento en que solo estas 2 no serán suficientes para permanecer por siempre y necesitaras de la fuerza más trascendente para no rendirte jamás que es la espiritual.

Dios te bendiga
Todo lo puedes en Cristo que te fortalece.

  • Carlos Solís

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